Lo De Hoy - La guerra que mató a Avatar

La guerra que mató a Avatar

En una noche histórica, 'Zona de Miedo' vence a la taquilla y mercadotecnia de Avatar para convertir a Kathryn Bigelow en la primera mujer en recibir el Oscar por Mejor Dirección.
Por Arturo Aguilar 08/03/2010 - 1 comentario Categoría: Cine

Mucho se habló de lo que la batalla entre Avatar y Zona de Miedo como los principales contendientes en la 82 entrega del Oscar significaba a nivel cinematográfico y más allá.

Por un lado, la grandilocuente superproducción llena de efectos especiales y tecnología; por el otro, una cinta bélica de corte intimista e intenso.

El anuncio de que este año habría 10 contendientes a la categoría de Mejor Película no fue bien recibido y se vio como un movimiento de mercadotecnia de Hollywood para impulsar algunas cintas que en otras circunstancias no hubieran quedado entre las cinco que usualmente se disputaban todo.

Pero al final de la noche, los argumentos cinematográficos se impusieron a las campañas (aunque aún me pregunto cómo Avatar pudo llevarse Mejor Cinematografía).

Es claro que la victoria de Bigelow es un hecho histórico. La primera mujer en llevarse la estatuilla a Mejor Director. Pero hay que destacar, además, que se trata de una mujer que ha sabido sobresalir no solo en un gremio e industria de clara tendencia masculina, sino en un género y con un tipo de película que suelen ser acaparadas por directores hombres. El fondo, y no solo la forma, fueron la nota común en la entrega de la noche del domingo, cuando muchos temían que Avatar y su impresionante taquilla marcaran otro rumbo en la premiación.

También es de aplaudir el Oscar de Juan José Campanella y El Secreto de sus Ojos (de Argentina) como Mejor Película en Lengua Extranjera. Sin duda una cinta interesante y llena de ritmo, profunda emocionalmente, con una actuación destacada (como suele hacerlo) de Ricardo Darín y donde Campanella demuestra el enorme oficio narrativo que ha adquirido desde que se encarga de dirigir episodios de series de TV como Law & Order.

Y aunque la entrega deambuló entre partes entretenidas y algunas de auténtico aburrimiento, el sentimiento final es de satisfacción frente a lo que Hollywood decidió premiar como lo mejor de su cine.

Podremos esperar de nuevo nominaciones donde veamos mezcladas cintas de innegable propuesta cinematográfica de forma y fondo junto con otras que se apoyan en campañas de mercadotecnia, pero lo que nos deja esta entrega del Oscar es que incluso Hollywood no está tan a favor de esta tendencia donde se depende tanto de la tecnología. Varios chistes y comentarios de los presentadores así lo mostraron. Desde el maquillado Ben Stiller hasta Barbra Streisand, sin olvidar a los presentadores Steve Martin y Alec Baldwin (quienes en general, hicieron un trabajo adecuado pero discreto).

Avatar podrá seguir sumando millones en taquilla, pero a la hora de los premios, en su historia tendrá que contar que una película de guerra que ha recaudado menos del uno por ciento de lo que esta cinta de Cameron, se fue a casa con todas las estatuillas que ellos querían.

Y a ustedes, ¿qué les pareció la entrega? ¿Quedaron contentos?

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Comentarios(1)

No puedo decir que quedé contento. Bien puede redundar en la politiquería y mercadotecnia, todo el formato de premiación de los Oscares parece ir encaminado a las grandes taquillas, a los bellos actores (que sí, son buenos, pero hay mejores no tan agraciados) y a la flamante "coincidencia" de los galardonados con algunas ideas políticas que circulan en el momento (de ahí la politiquería tan decorosa, que con tanto glamour ya la quisiera el PAN en México). Eso no me deja contento. Y hablar de la forma, el show, para la noche, es más que lamentable. Desperdiciaron la mancuerna Martin/Baldwin para arrancar risas, el cast de presentadores fue, en su mayoría, poco menos que irrelevante, y la sensación de aburrimiento fue eterna. No fue un buen show y no se sintió del todo una premiación honesta y al mérito.